Se acerca el final del ejercicio 2025 y con ello la última oportunidad de ajustar la tributación del Impuesto sobre Sociedades y es normal que surjan dudas: ¿qué grava exactamente? ¿qué tipo se aplica en 2025?, ¿puedo reducir lo que pago de forma legal? En este artículo te lo explicamos de forma clara y práctica para que puedas anticiparte con tiempo y aprovechar los incentivos fiscales disponibles.
¿Qué es el Impuesto sobre Sociedades (IS)?
El Impuesto sobre Sociedades (IS) es el tributo que paga una empresa por los beneficios obtenidos durante el año. Dicho de forma sencilla: si tu sociedad ha tenido ganancias, una parte se destina a Hacienda.
La declaración se presenta normalmente mediante el modelo 200 y se calcula a partir del resultado contable (beneficio o pérdida) ajustado por las normas fiscales: algunos gastos se aceptan, otros se limitan y existen deducciones específicas para determinadas actividades.
¿Quién está obligado a presentarlo?
Deben presentar IS prácticamente todas las sociedades mercantiles (SL, SA), cooperativas y otras entidades con personalidad jurídica. Esto incluye también a muchas asociaciones y fundaciones, aunque algunas pueden estar parcial o totalmente exentas.
¿Cuánto se tributa en 2025?
El tipo de gravamen depende del tamaño y naturaleza de la empresa. Para períodos impositivos iniciados en 2025, los tipos más habituales son:
- Tipo general: 25%.
- Micropymes (importe neto de cifra de negocios inferior a 1.000.000 €): 21% para los primeros 50.000 € de base imponible y 22% para el resto.
- Entidades de reducida dimensión (hasta 10 millones de € de cifra de negocios): 24%.
- Entidades de nueva creación: 15% en los dos primeros ejercicios con base imponible positiva.
- Empresas emergentes (startups): 15% bajo el régimen específico de empresas emergentes.
Gastos deducibles y deducciones: no es lo mismo
Antes de hablar de deducciones, conviene diferenciar:
- Gastos deducibles: reducen el beneficio sobre el que se calcula el impuesto (por ejemplo, sueldos, alquileres, suministros, amortizaciones, seguros o marketing). Deben estar justificados, contabilizados y vinculados a la actividad.
- Deducciones en cuota: se aplican después de calcular el impuesto y lo reducen directamente. Son los incentivos fiscales más potentes.
Principales deducciones del Impuesto sobre Sociedades para 2025
Deducción por I+D+i
Si tu empresa invierte en investigación, desarrollo o innovación tecnológica, puedes beneficiarte de una de las deducciones más importantes del impuesto. En general, permite deducir un porcentaje elevado de los gastos de I+D y un porcentaje adicional por personal investigador o por incrementos respecto a años anteriores.
Es especialmente útil en empresas industriales, tecnológicas, ingenierías, software, biotecnología o compañías que mejoran procesos o productos de manera sustancial.
Deducción por producciones cinematográficas y audiovisuales
Las empresas que producen o financian obras audiovisuales españolas (cine, series, animación, videojuegos culturales, espectáculos en vivo) pueden aplicar deducciones relevantes en cuota y puede suponer retornos fiscales muy significativos.
Deducción por creación de empleo
Existen deducciones por incremento de plantilla, especialmente cuando la contratación es indefinida. También hay deducciones específicas por contratación de personas con discapacidad.
Deducciones por donativos y mecenazgo
Si la empresa realiza donaciones a entidades acogidas al régimen de mecenazgo (ONG, fundaciones, proyectos culturales), puede aplicar una deducción en cuota. Además de su impacto social, es una vía de optimización fiscal totalmente legal.
Reserva de capitalización y reserva de nivelación
No son deducciones en cuota, pero sí reducciones directas de la base imponible muy interesantes:
- Reserva de capitalización: permite reducir la base imponible si la empresa aumenta sus fondos propios y mantiene ese incremento durante un plazo determinado.
- Reserva de nivelación (para entidades de reducida dimensión): permite anticipar una reducción de base imponible cuando se prevé que en ejercicios futuros puedan surgir pérdidas
Recomendaciones para planificar el IS 2025
- Revisa con tiempo tu cierre contable: muchas optimizaciones se hacen antes de finalizar el ejercicio.
- Identifica proyectos o inversiones que puedan encajar en I+D+i o innovación tecnológica.
- Valora la posibilidad de aumentar fondos propios para aplicar reserva de capitalización.
- Guarda documentación y evidencias: facturas, contratos, memorias técnicas, informes, etc.
- Consulta con tu asesor para aplicar deducciones con seguridad y sin riesgos ante una inspección.
Conclusión
El Impuesto sobre Sociedades es una obligación anual, pero también una oportunidad para optimizar la fiscalidad de tu empresa. En Asesorus revisamos tu caso de forma personalizada para asegurarnos de que aplicas todos los beneficios disponibles y pagas solo lo justo.
Si quieres que revisemos tus deducciones potenciales antes de la presentación del impuesto, ponte en contacto con nuestro equipo y te ayudaremos encantados.


